Un reciente análisis del lore de Elden Ring ha descubierto pruebas físicas y ambientales que indican que Sellia, la Ciudad de la Hechicería, sufrió un asalto militar directo orquestado por la Academia de Raya Lucaria en alianza con el Orden Dorado.

Evidencia arquitectónica y fantasmal

La investigación de la región de Caelid revela múltiples sellos mágicos incrustados en la infraestructura de Sellia. Estas barreras fueron diseñadas específicamente para bloquear a invasores externos y salvaguardar los artefactos regionales en lugar de alejar a la fauna local. Además, la minería de datos y la observación dentro del juego de los fantasmas de hechiceros errantes en la zona muestran que son completamente inmunes a los efectos de estado de veneno y hemorragia, una anomalía característica que vincula su presencia persistente con hechizos defensivos específicos lanzados durante un asedio.

Despliegue de los magos de batalla Haima

La huella física de la Academia se consolida con la presencia de magos de batalla Haima en todo el territorio de Sellia. Estos ejecutores son desplegados por Raya Lucaria específicamente para mantener la paz y hacer cumplir la ley institucional. Su presencia dentro de las fronteras de Sellia —que culmina en el confinamiento de un mago de batalla Haima en la Cárcel eterna de Sellia— apunta a una intervención dirigida en lugar de un intercambio diplomático.

Esta fricción histórica replantea la geografía de las Tierras Intermedias. El bloqueo arquitectónico agresivo de Sellia demuestra un conflicto geopolítico preexistente entre las políticas expansionistas del Orden Dorado y los hechiceros renegados de las ciudades exteriores, lo que proporciona una justificación narrativa concreta para la fuerte militarización que se encuentra en todo el asentamiento.