Francia y Arabia Saudí han cerrado un acuerdo de 7.000 millones de dólares USD para construir un enorme parque temático de Dragon Ball Z cerca de París. El proyecto surge de un pacto directo entre el presidente francés Emmanuel Macron y el príncipe heredero saudí Mohammed bin Salman, lo que marca una importante inversión de entretenimiento extranjero en la infraestructura europea.
Ubicación y respaldo financiero
El complejo ocupará un terreno cerca de Cergy-Pontoise, situado al noroeste de París. La financiación de este proyecto de 7.000 millones de dólares (aproximadamente 6.000 millones de euros) se canaliza directamente a través de la Qiddiya Investment Company de Arabia Saudí. Las autoridades regionales prevén que este esfuerzo de construcción a gran escala genere unos 22.000 empleos entre las fases de construcción y funcionamiento.
Estrategia de expansión global
Esta instalación representa el segundo parque temático oficial de Dragon Ball en todo el mundo, tras el desarrollo principal que se está llevando a cabo en Qiddiya City. La ubicación francesa pretende consolidar un importante centro de entretenimiento internacional en Europa, aprovechando el gran atractivo demográfico de la propiedad intelectual de Akira Toriyama.
A pesar del anuncio formal y el compromiso financiero, los organizadores del proyecto no han publicado un calendario de construcción definitivo ni una fecha oficial de apertura. Los visitantes y los agentes locales tendrán que esperar varios años antes de que el parque entre en funcionamiento, ya que los trabajos de ingeniería y zonificación a gran escala cerca de Cergy-Pontoise avanzan sin un plazo fijo.
Más allá de su impacto económico inmediato, esta ambiciosa empresa pone de relieve una creciente tendencia de asociaciones culturales transcontinentales financiadas por fondos soberanos del Golfo. Al arraigar una franquicia de la cultura pop japonesa tan destacada en la región de Île-de-France, la iniciativa conecta diversos mercados globales, fusionando el capital saudí con la infraestructura turística francesa. Los planificadores regionales están evaluando actualmente cómo se integrará la masiva afluencia de visitantes internacionales previstos en las redes de transporte existentes al noroeste de la capital, garantizando que el tránsito local pueda sostener el volumen futuro de visitantes sin comprometer la movilidad urbana.
A medida que la planificación avance, las autoridades locales y los interesados deberán supervisar de cerca el desarrollo para equilibrar los beneficios económicos previstos con la sostenibilidad a largo plazo de la comunidad circundante. En última instancia, esta colaboración sin precedentes entre París y Riad está llamada a redefinir los estándares de ocio y turismo en la región, convirtiendo a un querido universo de anime en una realidad física permanente en suelo europeo.



