Sony pondrá fin a la fabricación de discos físicos de videojuegos para 2028, iniciando una transición completa hacia un modelo de distribución centrado en lo digital en todo su ecosistema de hardware. Las cajas físicas de venta al público comercializadas después de esta fecha límite ya no contendrán soportes ópticos, sino que incluirán códigos de canje digital dentro de su embalaje estándar.

Remodelación de plantas en marcha

Sony está rediseñando actualmente su última planta de fabricación de discos que le queda para adaptarla a líneas de producción de hardware alternativas una vez que concluya la fase de soportes ópticos en 2028. Este giro operativo refleja datos internos que muestran un descenso sostenido y plurianual de las ventas de soportes físicos en relación con las descargas digitales a través de PlayStation Store.

La división de hardware no ha detallado cómo afectará esta transición al soporte continuado de los títulos clásicos en disco para las consolas retrocompatibles, aunque las estrategias de distribución internas se están ultimando en la actualidad.

Potencial de licencias a terceros

El exejecutivo de PlayStation Shawn Layden indicó que Sony podría otorgar licencias a fabricantes externos para que gestionen la producción de discos físicos de forma independiente una vez que se cierren las líneas internas. Dichos acuerdos de licencias permitirían a empresas externas suministrar ediciones físicas para coleccionistas y tiendas, siempre que asuman los costes de fabricación y distribución.

Todavía no se ha determinado si editores externos o sellos especializados conseguirán estas licencias, ya que las negociaciones dependen de la demanda prevista para los formatos físicos a finales de la década de 2020.

Este cambio estructural elimina los discos físicos tradicionales de la cadena de suministro directa de PlayStation, situando a las tiendas digitales y a las unidades de venta física con código en caja como el estándar exclusivo para futuros lanzamientos, a menos que se materialicen asociaciones de fabricación externas.

Para los consumidores, esta evolución altera fundamentalmente la forma en que se adquieren, intercambian y poseen los juegos. Sin los discos tradicionales suministrados directamente por Sony, el mercado de segunda mano de los títulos de PlayStation se enfrenta a una grave disrupción, ya que las ediciones con código en caja no se pueden revender ni prestar a otros jugadores una vez canjeadas. Las tiendas que dependen en gran medida del inventario de juegos usados y de la venta de accesorios físicos tendrán que adaptar significativamente sus modelos de negocio antes de la fecha límite de 2028. Por su parte, los defensores de la preservación de los videojuegos han expresado su preocupación respecto a la longevidad digital, la dependencia de los servidores y la accesibilidad a largo plazo de los títulos que existen únicamente como licencias dependientes de servidores en lugar de artefactos físicos independientes.