Sony distribuyó una notificación no solicitada sobre los Términos de Servicio a los titulares de cuentas de PlayStation el 18 de agosto, reiterando directamente que las adquisiciones de juegos digitales constituyen licencias revocables en lugar de compras de propiedad permanente. El correo llegó a las bandejas de entrada pocos días antes del lanzamiento programado de la campaña popular #PSBlackout, un boicot de usuarios de una semana de duración organizado del 23 al 30 de agosto.

Realidades de las licencias digitales

La notificación cita explícitamente el Acuerdo de Licencia de Usuario Final de la plataforma, destacando las restricciones legales que prohíben a los usuarios alquilar, modificar o transferir software digital. Aunque las actualizaciones administrativas rutinarias ocurren periódicamente, este envío específico llegó a cuentas inactivas que llevaban meses sin actividad en el hardware de PlayStation 4 y PlayStation 5, amplificando la visibilidad en toda la base de usuarios.

El mensaje refuerza los marcos de la industria que llevan mucho tiempo vigentes y que diferencian el acceso al software de la propiedad física, estableciendo barreras legales contra los mercados secundarios, la reventa digital y el préstamo entre pares.

La eliminación del formato físico en 2028