El rey Ortog gro-Orsinium convocó esta semana a un consejo de guerra de alto nivel dentro de la fortaleza para formular estrategias defensivas y ofensivas contra las fuerzas avanzadas del Septim Empire. La asamblea de emergencia reunió a jefes regionales y tejedores de conjuros para debatir contramedidas militares a medida que las legiones imperiales se acercan a las fronteras de Wrothgar.
Rechazos tácticos y límites estratégicos
El consejo desestimó varias propuestas radicales presentadas por líderes tribales. El rey Ortog vetó formalmente los llamados a invocar antiguos ritos de Trinimac, citando el riesgo de repercusiones espirituales imprevisibles. Los planes para abrir portales hacia la Tierra Natal y los intentos de forjar pactos con Gigantes de los Mares o facciones élficas regionales también fueron archivados debido a la inviabilidad logística y a una profunda desconfianza política.
Además, las propuestas para desplegar el legendario martillo de guerra Volendrung se abandonaron después de que los asesores militares confirmaran que el paradero actual del artefacto sigue siendo completamente desconocido. Con las soluciones míticas tradicionales descartadas, los líderes se concentraron en la guerra práctica basada en el terreno.
Armamentización del clima y consecuencias regionales
Los planificadores militares centraron su atención en aprovechar los peligros ambientales naturales, sopesando fuertemente el uso táctico de los severos vientos gélidos de Wrothgar para interrumpir las líneas de suministro imperiales y desorientar a las unidades de infantería en marcha.
Estas divisiones internas ponen de manifiesto la creciente inestabilidad política dentro de la estructura de liderazgo de Orsinium. Los debates estancados confirman que la ciudad-estado permanece completamente aislada y sumida en un conflicto directo e inflexible contra el Septim Empire, junto con sus reinos aliados en High Rock y Hammerfell.

